Después de nuestra reunión del 24 de julio cuando discutimos el panorama de Compromiso Ciudadano, insistí en la importancia de diseñar un camino para pasar de la alianza de la elección presidencial anterior a convertirnos en integrantes del Partido Verde. Nos comprometimos a mantener una discusión abierta, escuchar las diferentes posiciones e inquietudes de nuestros equipos y contribuir con nuestro aporte a diseñar el partido del siglo XXI que tantas personas esperan con entusiasmo y, de esta forma, convertir nuestro trabajo en la organización política que va a liderar la transformación de Colombia.

En consecuencia le escribí a la dirección del Partido la carta que ustedes también recibieron, en la cual formalizaba nuestras opiniones y aspiraciones. A pesar de no recibir respuesta a dicha carta, viajamos a Bogotá para participar en un taller de trabajo que debería celebrarse el viernes 13 y sábado 14. No sucedió así. Por razones internas de la dirección del Partido, el viernes trabajaron en temas urgentes de su organización, sin la participación nuestra. Solo el sábado nos encontramos.

En primera instancia nos reiteraron la invitación cordial a que nos integremos al partido. En respuesta yo expliqué el contenido de nuestra carta y señalé de forma explícita la importancia que para nosotros tiene el proceso que define el camino a recorrer para llegar a la integración definitiva. De hecho, en el transcurso de la reunión hice claridad sobre un aspecto que ha creado confusión pues algunas personas asumen que nosotros somos del Partido Verde. No es así; queremos llegar, queremos aportar, queremos ser protagonistas de la política en nuestro país en todas las instancias, queremos hacer parte de una organización contemporánea que supere los mecanismos tradicionales trillados que rechaza la mayoría de las personas en Colombia. Creemos que tenemos una oportunidad única para hacerlo y que si nos unimos tenemos la gente y la experiencia para lograrlo. Pero estamos obligados a definir el camino, es imprescindible hacerlo. Utilizando una expresión conocida por nosotros: son los medios los que justifican el fin.

Planteé que nos pusiéramos como fecha límite el fin de octubre, un año antes de las elecciones locales, para presentarle al país nuestra estrategia en todos los sentidos posibles, que por supuesto incluiría las respuestas a las inquietudes que tenemos y otras que tienen diferentes grupos, haríamos una primera evaluación rigurosa de los primeros cien días del Gobierno Nacional, etc. Tendríamos el tiempo para trabajar con cuidado, resolver detalles de la organización y en ese momento, Compromiso Ciudadano entraría al Partido Verde. 

Desafortunadamente las condiciones de la reunión no permitieron abordar este tipo de temas. El Partido Verde decidió ampliar la conformación de la dirección nacional a 17 personas, incluyendo a sus parlamentarios y nos invitan a que tengamos dos personas en ese grupo, incluyéndome a mí, que además pasaría a hacer parte del grupo de cinco copresidentes.  Hubo muchas discusiones, pero de ahí no se pasó.

No creo que el punto fundamental hoy sea la discusión sobre la estructura, por el contrario, es urgente mostrar cuál es el proyecto que tenemos para el país y qué estructura y estrategia necesitamos a utilizar para desarrollarlo. Quedamos finalmente en organizar un verdadero taller, con nosotros participando en el diseño, y en que seré invitado a las reuniones de los copresidentes.

El encuentro con los activistas de la ola verde nos enriqueció a todos. Tenemos la responsabilidad de ponernos de acuerdo de manera firme y duradera sobre las reglas para la construcción del partido. Queremos una fuerza ciudadana y política que involucre a fondo a todos sus activistas: El partido del siglo XXI debe edificarse no sobre egos y caudillismos, sino cimentado en la participación activa de sus miembros y la responsabilidad y el trabajo perseverante de sus dirigentes. A pesar de la frustración de este fin de semana, participaremos con gusto, no podemos desistir  y un primer inconveniente no nos va a detener, pero el tiempo apremia y por eso digo: estamos biches.

Sergio Fajardo Valderrama