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La Coctelera

Tablero Verde

Alonso Cardona A.

En los pasillos hay una discusión sobre quién debe ser nuestro candidato a la alcaldía de Medellín o a la Gobernación de Antioquia, y se dice que Sergio Fajardo sería el candidato más capaz (a veces se afirma que el único) de garantizar la continuidad de nuestro gobierno de la ciudad de Medellín o eventualmente en caso que hubiera otro candidato capaz de competir exitosamente en la ciudad, él debería lanzarse para la gobernación de Antioquia para que completemos el binomio.

Este argumento es una propuesta derivada de un análisis de la coyuntura política en la ciudad según el cual nuestras fuerzas fueron afectadas negativamente en las pasadas elecciones al tiempo que nuestros contradictores salieron fortalecidos del mismo. Por otra parte, la imagen del alcalde no se sostiene en el nivel más alto sino que oscila próxima al 60%. Así que la relación de fuerzas será desfavorable a nuestras fuerzas y esa relación solamente podría ser transformada con un candidato/a absolutamente ganador y ese solamente es Fajardo o alguien de su talla.

Para justificar esta necesidad también se argumenta que Fajardo no se mantendría vigente en la política  si no ocupa un cargo en la administración del Estado (tipo alcaldía, gobernación u otro); que las nuevas generaciones de jóvenes que eligen dentro de cuatro u ocho años no conocerían a un exalcalde que gobernó entre el 2004-2007; que el gobierno de Santos tuvo un comienzo bueno que le facilitaría una reelección en el 2014 y en consecuencia en esas elecciones no se decidirá la alternación, así que cualquier otro candidato distinto a Santos no tendría oportunidad real.

Yo quiero, por ahora, concentrarme en la propuesta de que Sergio Fajardo sea alcalde de Medellín o gobernador de Antioquia. Cualquiera de estas dos hipotéticas situaciones sería óptima para la ciudad o el departamento porque él lo haría de manera magistral. Pero ocupar cualquiera de los dos cargos lo inhabilitaría para participar en la contienda nacional por la presidencia, en otras palabras, lo inhabilitaría para ser candidato presidencial en el 2014. Y yo creo que el destino (en el sentido de aquello a lo que se debe dedicar) de Fajardo es seguir compitiendo por la presidencia de Colombia como uno de los candidatos alternativos del centro político que podría conducir a este país a ponerse a tono con las necesidades del siglo XXI, es decir, a construir el Estado Social de Derecho con sus instituciones democráticas, su desarrollo humano y la introducción de Colombia al mundo del conocimiento.

Considero que ni en el partido verde, ni en el espectro más amplio del centro político existe un mejor candidato presidencial que Sergio Fajardo y lo demostró durante toda la campaña: durante la primera fase estuvo emparejado en las encuesta con Juan Manuel Santos en las principales ciudades, luego contribuyó decisivamente a disparar la Ola Verde hacia su máxima aceptación ciudadana. Recuerden que en Antioquia estaba generalizada la frase "si no es Uribe que sea Fajardo", preferencia que nunca pudimos transferir hacia Mockus.  Y ese fue el desempeño de un líder que se exhibió por primera vez en el escenario nacional, sin medios masivos de comunicación, sin partido, sin dinero, sin politiquería barata.  Con esto solo quiero decir que el potencial de Fajardo es enorme.

Hoy en día, a diferencia de la fase anterior, Fajardo cuenta con un programa que naturalmente debe ser desarrollado pero ya tiene los lineamientos básicos de lo que debe ser una nueva política para Colombia, contaría con una bancada parlamentaria que no tenía, contaría con un partido que no tenía. El desarrollo sistemático de este programa, la inteligente conducción política de la bancada y un trabajo a fondo por la organización del partido en todo el país, unido a la espontaneidad personal, la fuerza de su presencia y su expresión, el carisma y aceptación ciudadana, hacen de Fajardo un muy buen candidato, tal vez el mejor candidato posible para que continuemos luchando por la presidencia de Colombia. Por eso creo que cometeríamos un error como movimiento político si sacamos a Fajardo de la competencia por la presidencia.

Que esa competencia se avivará solamente dentro de tres años y que - en gracia de discusión - podríamos perderla con el actual presidente o alguien de su gobierno. No importa, nuestro plan estratégico es que el centro político gobierne y transforme profundamente a Colombia. Entre tanto construiremos nuestra forma de hacer política por fuera del gobierno, como instancia crítica, como constructores de políticas alternativas y avanzaremos en la construcción del partido del siglo XXI. Dar un salto grande en esa ruta estratégica dentro de cuatro años con varios millones de votos adicionales, con una bancada parlamentaria mucho más grande y capaz de influir en las decisiones del Estado y tener un partido organizado, con estructura nacional que tiene peso significativa en toda la vida nacional, que esta mostrándole a los ciudadanos cómo es su nueva forma de hacer política, es demasiado valioso. Si tenemos que esperar otros cuatro años para la presidencia pues los esperamos como empezamos a esperar estos cuatro que vienen llenos de sueños y de tareas concretas. Lo que yo creo es que esos saltos no los daremos sin un candidatos y líder del partido como Fajardo, obviamente al lado de otros líderes del movimiento como Mockus, Peñalosa y Lucho que cumplirán otros papeles esenciales. 

Como pienso así, creo que nuestras soluciones de candidaturas para la alcaldía y la gobernación de Antioquia deben ser otras y no deberíamos debilitar nuestras tareas nacionales por solucionar cuestiones regionales. Que siga el debate...

 

Medellín, Agosto 19 de 2010

1 comentario

piloto1

21 ago 2010 | 05:32 AM

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reproducimos el comentario de Boris Montoya

Saludos,
Como siempre, por la anticuada versión de mi equipo no logro abrir el
texto, pero lo intuyo.
Alonso, esas casualidades; hace unos minutos, me atreví a escribirle a
Fajardo sobre la carta que nos envió ayer el siguiente texto que iré
a copiar y pegar solo para nosotros:

"Saludos
Esa es la visión más sabia. De aquellas personas que insisten en que
nos mantengamos como movimiento independiente, a quienes exasperan
para que nos vayamos en montonera para el Partido Verde, la respuesta
es SI vamos a llegar; pero para ello hablemos de ciertos asuntos de
filosofía, de programas, de democracia participativa interna, de
estrategias generales, de comportamiento en la actual coyuntura, de
conformación de lo que llamaste "Gabinete en la sombra", de lo que se
nos vino ya en lo regional y Local.

En el entretanto y en dirección hacia esa meta verde, requerimos tu
Liderazgo para poner orden en casa: Reactivar los colectivos
regionales, locales, comunales y barriales; hablar de candidaturas, de
consultas participativas para definirlas, poniendo en discución las
estrategia de las listas preferentes y las listas únicas para salirle
al paso a las microempresas electorales. Te sugiero también
estructurar ya un Gabinete municipal en la sombra aquí para que
ausculte en donde estamos, para donde vamos, retos de gestión para
enfrentar con éxito la nueva coyuntura.

Vos como vas, es decir, hay un cierto ambiente de desconcierto en
vastos sectores de la militancia, pues no se observan líderes
definidos, indiscutibles que llaman (valga decir que por esta época en
las elecciones pasadas, ya Alonso estaba sonando). Esa sensación ha
llevado a algunos a mirar por la ventana hacia afuera a líderes
gremiales, empresariales y políticos que reunen a leguas esas cuatro
condiciones que nos enseñaste: Decencia, Conocimientos, Sensibilidad
social, Pasión; pero otros prefieren, hasta yo, hacer repasos
generales alrededor de tu pupitre.

Un abrazo"

Boris

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